Por la investigación del síndrome de RETT.

"Porque todas las princesas merecen un final feliz".


lunes, 9 de diciembre de 2013

Los sueños si se cuentan.

Levantarse con una sonrisa por la mañana es algo que te condiciona el dia, yo se que hoy será un buen dia y se lo debo a mis princesas, que el primer gesto que me brinda es una de sus mas dulces sonrisas.
Esta noche no ha habido crisis, ni llantos, ni risas, ni vomitos, esta noche ha habido paz y silencio y he tenido un dulce sueño, Martina iba vestida con un peto vaquero y nos dirigiamos al medico porque tenia una tos muy fea, ya en la sala de espera la puse de pie, cualquier ratito es bueno para hacer terapia,habia varios peques alrededor de una mesa de juegos y las paredes eran de pizarra para que pudieran pintar. Eso mismo hacia Daniela dibujaba un paisaje, que dificil es dibujar, verdad Martina,que dificil es coger un lapiz, verdad cariño, seguiremos intentándolo.
Yo miraba como los peques se quitaban las tizas de colores y como jugaban en la mesa, como correteaban y como tropezaban y como ellos mismo se ponian de nuevo de pie, miraba a mi hija y seguia de pie y la sonreia y pensaba que vamos por buen camino pero no podia evitar que en mi garganta se formara un nudo, una mama me dice que no me preocupe que la suelte que la deje jugar con los demás crios y hay si que se me escapa una lagrima y le digo que ella todavia no puede porque es una niña especial, ella me dice que lo sabe pero que lo haga, le vuelvo a decir que es especial que no sabe andar y me dice otra vez que lo sabe, que es una princesa Rett, se agacha me retira las manos y Martina en un reflejo por no caer hacia atras, inclina su cuerpo hacia delante y con un movimiento de la pierna da su primer paso, noto un fuerte golpe en la cara y abro los ojos, mi Martina esta sentada en la cama con su vaiven y me mira y sonrie, buenos dias cariño. Todo ha sido un delicioso sueño pero otra vez he abierto los ojos y he visto a mi hija, para mi eso tambien es un sueño, poder disfrutar de ella y se que con mucho trabajo el sueño de anoche se cumplirá. La cara de aquella mujer me era muy familiar, aun pienso en ella.