Por la investigación del síndrome de RETT.

"Porque todas las princesas merecen un final feliz".


jueves, 13 de noviembre de 2014

PORQUE NO LLORAS MAMA?

Pienso en ti mama, pienso en tu vida, se que has tenido una vida dura, pero apenas te he visto llorar, como lo haces mama? Yo no puedo, a mi esto me duele mucho, es tan duro ver a una hija así, es tan duro renunciar a tantos sueños, es tan duro ver familias tan normales a nuestro alrededor que muchas veces me dan ganas de salir corriendo y huir, tengo mucho miedo mama y cuando el miedo se apodera de mi como ahora, pienso en ti y en papa, pienso en el equipo que formáis, en la actitud positiva que siempre le dais a la vida, en como estáis el uno para el otro, como cogeis vuestra armadura y fijando los pies fuertes a la tierra aguantáis todas las embestidas de esta vida, una vida a la que cada golpe que da es mas duro, pero que siempre choca en vuestros pesados escudo absorbiendo todo el mal sin dejar que salpique a nadie de vuestro alrededor.
Habéis luchado contra uno de los peores enemigo y habéis vencido pagando un precio muy caro, habéis vivido como un hijo sufre el dolor de ver a una hija enferma, sufrís al ver a una nieta enferma y otra vez os toca levantaros en armas contra el maldito cáncer, sabes mama aun no te he visto llorar, pero se que lloras y no lo enseñas para no preocuparnos.
Yo estoy aprendiendo a no llorar como tu porque no me puedo permitir desfallecer delante de mi familia,estoy aprendiendo a luchar como tu, estoy aprendiendo a agarrarme fuerte a la vida, a luchar por la esperanza, lucho para que Daniela sea feliz, para que Marina sea feliz, para que Martina sea feliz, pero mama esto me absorbe y quiero que sepas que aunque no vaya mucho a verte a casa, pienso en ti a todas horas, nos separan algunos cientos de kilómetros y el camino que hemos emprendido aun parece que nos separa mas, todavía recuerdo lo que dijiste la primera vez cuando entrabas en el quirófano," no sabia que mis hijos me querían tanto" si mama te queremos, estoy orgulloso de ser astilla de tu madera y doy gracias a Dios todos los días por ser tu hijo porque gracias a ti se que aunque me tumbe la vida me levantare, mi sangre es de luchadores que han mirado a los ojos de la muerte, les han sonreído y les han dicho aun no, aún no.
Aprender de ti es endurecer el alma para que no sea uno mismo la prioridad en su propia vida y darlo todo a los demás sin esperar nada a cambio.

Preparada para luchar otra vez ? Te quiero mamá.